Dudas, soporte, información... aquí lo tienes todo
Estamos aquí para ayudarte, ya sea una duda sobre tu contrato, una incidencia o simplemente saber cómo funciona esto. Elige la vía que prefieras.
¿Prefieres otra vía?
Si eres usuario de Spock, sí. Escríbenos con tu incidencia —una factura mal calculada, un cambio que no se ha aplicado, cualquier cosa que no cuadre— y lo revisamos contigo. No estás solo frente a la compañía.
Sí. La mayoría de quienes nos escriben son particulares, pero también trabajamos con empresas. Escríbenos y te ayudamos igual, sea cual sea tu caso.
Puedes actualizarlos tú mismo desde tu cuenta de Spock. Ten en cuenta que ese cambio queda registrado en Spock y es el que usamos para tramitar tus próximos contratos, pero no modifica los datos oficiales del suministro. Para eso —por ejemplo, si ha cambiado el titular del contrato de luz o gas— es tu compañía quien debe actualizarlo.
Sí, puedes activarla o desactivarla cuando quieras desde tu cuenta. La única excepción es durante los 10 días en que estamos tramitando la contratación: en ese momento ya se ha iniciado el proceso y no se puede desactivar, pero si cambias de opinión sí puedes cancelar ese contrato concreto. Y una vez firmado, tienes 14 días para desistir y quedarte en tu compañía actual, como marca la ley.
Un cambio de vivienda es, en realidad, un cambio de suministro. Tendrás que dar de alta el nuevo en Spock y participar en una compra colectiva para contratar tarifa en la vivienda nueva. Si el suministro antiguo ya no es tuyo, puedes eliminarlo directamente desde su página en tu cuenta.
Escríbenos y la revisamos contigo. Es la forma más rápida de salir de dudas —cuéntanos qué te ha parecido raro y te ayudamos a entenderla o a corregirla si hay un error.
Es sencillo: juntamos a miles de personas con el mismo tipo de suministro y negociamos en su nombre con las compañías de luz y gas. Cuantos más seamos, mejor tarifa conseguimos —de ahí nuestro lema, "Si somos más, pagamos menos". Organizamos compras continuamente, así que siempre hay una disponible: no hace falta esperar para unirte. Al final, cada persona firma un contrato individual de un año a precio fijo, con la mejor oferta que hayamos conseguido para su caso.
Ponemos toda la infraestructura para que negociar, comparar y contratar sea fácil, tanto para ti como para la compañía. A cambio, la compañía asume un coste bajo por cada contrato que gestionamos —bajo porque automatizamos el proceso y lo hacemos a gran escala. En otros canales, donde no hay esa infraestructura y es la propia compañía quien asume todo el trabajo, ese coste suele ser una comisión muy alta, que acaba encareciendo la tarifa que te ofrecen. Con Spock no: tú no pagas nada, ni directa ni indirectamente.
Porque es una condición que negociamos siempre como parte de la compra colectiva: precio fijo durante los 12 meses, pase lo que pase en el mercado. No es algo automático del sector —hay compañías que ofrecen tarifas que pueden cambiar de precio avisando solo con un mes de antelación. Con Spock, ese precio fijo forma parte de lo que negociamos para ti desde el principio.
Al terminar el año es cuando toca volver a contratar una nueva tarifa. Si no lo haces a tiempo, tu compañía puede renovarte tácitamente en condiciones peores sin que te des cuenta —por eso tenemos la contratación automática, para que sigas beneficiándote de una compra colectiva sin cortes.
Cuando un grupo contrata una tarifa a través de una compra colectiva, ese grupo queda protegido legalmente frente a la compañía si algo va mal —por ejemplo, si la compañía aplica mal las condiciones pactadas. No es una protección individual, sino del grupo completo que contrató juntos esa tarifa, y cubre lo relacionado con el contrato en sí, no cualquier gestión (un cambio de titular, por ejemplo, queda fuera). Aun así, siempre estamos aquí para ayudarte y aconsejarte con cualquier duda, la cubra o no la protección legal.