Carlos Codina, Grinch Energético, “La gente es muy desconfiada y en gran parte es por culpa de las grandes compañías energéticas”

Como muchos proyectos que se han materializado en los últimos tiempos, el Grinch Energético se empezó a gestar en tiempos de pandemia. Según nos comenta Carlos Codina, su impulsor, después de los meses confinamiento, cuando pudimos salir de vacaciones, al volver se encontró con una publicidad de MediaMarkt para la colocación de paneles solares. Movido por la curiosidad solicitó una visita que podemos considerar que se convirtió en el desencadenante de todo lo que vendría después. El Grinch Energético se ha convertido en un canal que ofrece claridad sobre un mundo a menudo complicado de descifrar, como es el del sector energético. Codina cuelga vídeos muy didácticos en YouTube para ayudarnos a entender e interpretar determinados conceptos y brinda consejos para que podamos tener mejores precios en la factura energética. También se ha aliado con Spock para ofrecer, a través de las compras colectivas, las mejores tarifas para sus seguidores. Los ingredientes para conseguir que le sigan casi 50.000 suscriptores: transparencia, honestidad, imparcialidad y la voluntad de ayudar a las personas a conseguir los mejores precios en su factura energética.
 

24 de Noviembre de 2023
Carlos Codina, impulsor Grinch Energético
Con las placas solares, se puede decir que empezó todo…

Pedí un estudio personalizado y vinieron a verme. A partir de entonces, me picó la curiosidad y empecé a ver vídeos de personas que explicaban su experiencia. Me enteré de que había existido un impuesto del Sol o que se pagaba por los excedentes que se generaban. Tenía pinta que era un algo rentable, además del beneficio que produce la energía limpia al medioambiente, así que… ¡contraté placas solares!

¿Y qué pasó entonces?

Me di cuenta de que las personas que explicaban sus experiencias con placas solares por Internet no eran grandes comunicadores, de alguna manera eran como yo, un informático que es como un ermitaño siempre encerrado en su cueva. Pero me picó la curiosidad y decidí que quería compartir todo lo que había aprendido para poder ayudar a los demás. Empecé a mirar cómo funcionaba esto de YouTube, ya que quería explicar mi experiencia con los paneles. Realicé un ejercicio de autoaprendizaje y me puse “manos a la obra” y cada vez preparaba más contenido, hacia un vídeo casi cada dos días, gracias a que a diario descubría algo nuevo. 

Te iniciaste como youtuber…

Así es. Además, un día vino mi padre y me dijo que también quería paneles, si bien pagaba solo 60 euros cada dos meses pero, aun así, decidí mirármelo. Le hice un estudio para ver si podíamos mejorar y le expliqué un poco cómo funciona la factura. Yo lo tuve que aprender, en su momento tampoco sabía lo que era el kilovatio hora o que conceptos se pagaban, ni lo que era la discriminación horaria. De hecho, no tenía ni idea si estaba pagando un buen precio. Le estuve analizando la factura y aprendí mucho y lo mejor es que conseguí reducirla a la mitad de precio ajustando la discriminación horaria, rebajando la potencia contratada y consiguiendo el bono social con la tarifa regulada.

Además de dar consejos, también te dedicas a comparar tarifas…

Empecé con el Excel, pero pensé que necesitaba una herramienta más potente que me permitiera añadir una gran variedad de tarifas y analizar una serie de variables como potencia o energía. Buscaba algo que fuera súper transparente y 100% imparcial. A raíz de ello, contacté con las pequeñas comercializadoras, que tienen menos margen y son más honestas. Entonces encontré muy buenas tarifas que ofrecía a mis subscriptores. Buscaba ofertas especiales, pero sin la pretensión de que me dieran una comisión. Mi filosofía era que mi comisión estuviera incluida en el descuento de la tarifa, ya que, de esta manera, el precio podía ser mejor. Tengo que reconocer que tengo algunos haters entre las compañías, ya que no les hace gracia que actúe de esta manera, pero  lo que pretendo es que la gente aprenda para ayudar a amigos, familiares y, sobre todo, a las  personas mayores que tengan más cerca.

¿Cuándo te planteaste promover compras colectivas?

Conforme fui adquiriendo un mayor conocimiento del funcionamiento del mercado energético, me fui dando cuenta que explorar el terreno de las compras colectivas podía ser muy beneficioso, pero yo no podía, solo tenía acceso a las comercializadoras pequeñas, con las grandes me resultaba imposible.

Compras colectivas
¿Entonces apareció Spock?

Contactó conmigo Alberto Basté de Spock, al igual que lo hacen muchas personas cada semana. Tengo que reconocer que siempre he sido bastante reacio a este tipo de contactos. Con 50.000 suscriptores mucha gente quiere “aprovecharse” de mi nivel de influencia y me ofrece colaboraciones o comisiones. Pero como he comentado anteriormente, esta no es mi filosofía, por lo que acostumbro a rechazar este tipo de colaboraciones. Sin embargo, coincidió que en aquel momento estaba mirando la posibilidad de organizar alguna compra colectiva como las de la OCU y lo que me explicó acerca de Spock, su equipo y la filosofía que persiguen me convenció. Me encontré con personas honestas y con un espíritu parecido al mío y decidí que valía la pena experimentar. 

La primera compra que organizasteis conjuntamente salió muy bien, ¿no?

Efectivamente, nos lanzamos con la primera compra que, a pesar de algunas dificultades, permitió que casi 8.000 personas estén disfrutando actualmente de la mejor tarifa del mercado. Luego, hace pocos meses, pusimos en marcha la segunda, en la cual también obtuvimos unos muy buenos precios para las personas que decidieron acogerse a ella. 

¿La idea es seguir colaborando con Spock?

Están haciendo grandes avances y evolucionando mucho el producto y cada tres meses hay cambios importantes. Me gusta mucho el espíritu de Spock de intentar mejorar continuamente y de ayudar a la gente con un modelo en que todo el mundo sale ganando: los clientes, las comercializadoras y Spock.

Cambiando de tema, ¿Por qué es tan complicado entender una factura?

Interpretar una factura no es tan complicado, tal vez lo más difícil es entender el sector de la energía. Reconozco que hay cosas que incluso yo desconozco y que a veces preparo vídeos sobre algo que he aprendido, y que al cabo de un tiempo tengo que recurrir a ellos, para refrescar cosas que no recuerdo. Aspectos como las 24 subastas diarias o entender el precio de la energía que es el precio  de la energía más cara que entra en la subasta, no es especialmente fácil de entender, si no eres un poco erudito en la materia. 

Ayúdanos a interpretar una factura…

Hay que  tener en cuenta de que tributamos por unos conceptos que son fijos y otros variables.  En la parte fija, existen unos peajes que hay que pagar, como es el caso de la potencia contratada. Este apartado podemos considerar que es un lujo, si en un hogar nos queremos permitir que todos los electrodomésticos de la casa funcionen a la vez y a pleno rendimiento tendremos que contratar mayor potencia. Sin embargo, si racionalizamos el uso de estos aparatos, podremos tener un coste inferior en potencia contratada. Se dice que si no te saltan nunca los plomos estás por encima de la potencia que necesitas, y si te saltan tres veces al año, es que tienes contratada una potencia adecuada. Hay que pagar el bono social para que familias vulnerables tengan descuentos importantes. Además, el impuesto eléctrico y el IVA también debemos abonarlo. Luego está el alquiler del equipo, ya que en la mayoría de los hogares no es de propiedad.

Y la parte variable… 

Depende del consumo de cada mes y, en función de ello, pagamos más o menos.  Lo ideal sería en que solo hubiera un único concepto y que hiciera referencia al consumo. La potencia contratada podemos ajustarla, pero desde hace un tiempo las comercializadoras, liderados por las grandes, están subiendo el precio de este concepto, lo cual no tiene ningún sentido ético, ya que ellos no hacen nada con la potencia contratada, pero sí que tienen que pagar más o menos en función de lo que consumas. Los usuarios pagamos por una potencia contratada y la comercializadora paga a la distribuidora una cantidad fija. A pesar de ello, cada vez están cobrando más por la potencia contratada, cuando no debería ser así. De alguna manera es como si de repente una comercializadora decidiera que en vez de cobrar el 21% o el  5% del IVA pasase a cobrar el 50%. Sería un engaño más. No es justo pagar el 50% si se debe justificar por un 21% como máximo.

¿Qué podemos hacer para evitarlo?

Hemos puesto en marcha una iniciativa de recogida de firmas para reclamar que por Ley se obligue a pagar lo mínimo por la potencia contratada, según lo establecido en el BOE y que no se cobre ni un céntimo más. El pagar más o menos debe estar en función del precio de la energía. Con ello solo habría una variable y resultaría más sencillo controlar cual es mejor tarifa. Actualmente, sobre todo las grandes, te dicen que han bajado el precio de la energía, pero no explican que suben el precio de la potencia, con lo cual el precio de la factura no se rebaja.

¿Las comercializadoras se aprovechan de falta de conocimiento de la gente?

Sin duda las grandes sí, las pequeñas acostumbran a ser más honestas y luego en las medianas, también tienden a quererse aprovechar. Hay un intento de cambio de filosofía, pero no es fácil. Mucha gente piensa que si no estas en el mercado regulado y estás en el libre te van a engañar. Es lo que han hecho las grandes de muchas formas. Te ofrecen una tarifa con tres horas gratis, pero ellos saben que igualmente vas a consumir, ya que puedes organizar muy bien el consumo pero, por ejemplo, la nevera está siempre enchufada y al final ellos siempre ganan ya que te elevan el precio por  otro lado. También es habitual que te ofrezcan una tarifa interesante durante el primer año y que, al renovar, te encuentres con una tarifa mucho más cara, y eso si te llega la notificación y te enteras. Hay clientes que se dan cuenta cuando les han facturado varios meses con precios mucho más altos. Las grandes intentas engañarte, todo lo contrario que las pequeñas, que si bajan los precios se adaptan. La gente es muy desconfiada y en gran parte es por culpa de las grandes compañías energéticas.

¿El factor precio es lo más importante?

También hay que saber valorar otras cosas que van más allá del precio, como el detalle y la explicación de la factura de cada compañía, que debe ser totalmente clara, o que se apueste por un Servicio de Atención al Cliente de proximidad y que te resuelva cualquier incidencia. Hay que tener en cuenta muchos factores como por ejemplo que las grandes tienen mucha estructura, la energía les sale muy barata, pero tienen que hacer frente a los altos sueldos de sus directivos, un factor que no pasa en las pequeñas.

¿Por dónde consideras que debe pasar el futuro?

Si pudiera escribir la carta a los Reyes Magos les pediría que las grandes que están integradas verticalmente en producción, distribución y comercialización rompieran con estas estructuras. Para ser verdaderamente un mercado libre este sistema debería eliminarse. Es importante que la energía también esté para las pequeñas y que puedan gestionarla. Actualmente, es un mercado en manos de cinco grandes compañías  y considero fundamental que la producción esté cerca de los ciudadanos. Si hubiera separación de bienes iría mejor y ayudaría a que las pequeñas pudieran contratar en mejores condiciones, lo cual indiscutiblemente, repercutiría en beneficio de los usuarios.

Para finalizar, ¿cómo evolucionará tu relación con Spock?

La idea es seguir colaborando, es un buen método, pero tenemos que seguir asumiendo nuevos objetivos. Las compras colectivas nos permiten obtener buenas tarifas y para la comercializadora que ofrece la mejor oferta, es una buena promoción. A pesar de ello, el reto está en que las compañías sean capaces de retener a los clientes que han captado, manteniendo buenas condiciones en el momento de las renovaciones de contratos.